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CONCLUSIONES
DEL ENCUENTRO "TITULACIONES DE FILOLOGÍA: REFLEXIONES
Y PROPUESTAS EN EL CONTEXTO ESPAÑOL Y EUROPEO"
Se
han analizado los estudios de Filología en el marco
general de la situación española, con la disminución
actual del número de estudiantes después de
un periodo de creciente masificación y expansión
universitaria y el desarrollo de la nueva Ley Orgánica
de Universidades, pero igualmente se ha tenido en cuenta
el proceso actualmente en curso que conducirá al
espacio europeo de educación superior anunciado por
la Declaración de Bolonia.
Las
circunstancias actuales, con lo que tienen de cambio e incertidumbre,
ofrecen al mismo tiempo oportunidades señaladas para
la Filología, en cuanto conjunto de disciplinas que
tienen mucho que aportar a la nueva Sociedad de la información
y la comunicación. La formación filológica
básica proporciona competencia comunicativa e interpretativa,
facilita el conocimiento profundo de las lenguas y las culturas
que tienen en ellas su mejor instrumento de expresión,
y describe con rigor científico los mecanismos del
lenguaje en cuanto capacidad humana para expresarse y comunicarse.
En un contexto de globalización, posibilitada en
gran medida por las nuevas tecnologías, los estudios
filológicos constituyen un recurso imprescindible
tanto para el conocimiento teórico y aplicado de
los idiomas como para la optimización de las virtualidades
comunicativas de los nuevos lenguajes tecnológicamente
fundamentados.
Parece
necesario potenciar la polivalencia de este tipo de estudios,
sacando provecho de su versatilidad profesional, perfectamente
compatible con un concepto amplio e integrador de la Filología.
Los planes de estudio pueden acomodarse a este objetivo.
Igualmente, el conocimiento de dos o más idiomas
europeos imprescindible en el futuro reclamará la
oferta de titulaciones que combinen varias Filologías.
El proceso de integración europea impone, además,
la movilidad de todos los estudiantes como requisito indispensable
para estas titulaciones, y demandará a corto plazo
la implantación de un ciclo de estudios básicos,
complementado con una especialización posterior,
que, sin desatender los fundamentos científicos de
la disciplina, no renuncie sin embargo a consideraciones
relacionadas con la empleabilidad de los graduados en Filología.
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